Facilitador
Persona que conduce la reunión, impulsa el debate, saca a la luz las opiniones de los participantes y ayuda a alcanzar el consenso.
El facilitador es la figura que, en reuniones y talleres, ayuda a conducir el debate desde una posición neutral. La palabra procede del latín «facilis» (fácil) y designa a la persona que «facilita» el proceso por el que los participantes debaten con eficacia y llegan a un consenso. El facilitador no expone sus propias opiniones, sino que las obtiene de todos los participantes y estructura el debate.
Las 4 funciones del facilitador
Diseña la estructura / el modo de conducción de la reunión según su objetivo
Evita que las intervenciones se concentren en unos pocos y crea un entorno en el que todos puedan hablar con tranquilidad
Ordena las opiniones dispersas y aclara los puntos en discusión
Conduce hacia una conclusión y deja claras las siguientes acciones
La facilitación y la coordinación de fechas
En las reuniones con muchos participantes, una forma de proceder es asegurar primero la disponibilidad de los miembros necesarios para alcanzar el quórum y tratar también la disponibilidad del facilitador como la de un participante imprescindible.
Además, a veces el facilitador prepara / comparte el orden del día antes de la reunión, asigna un tiempo a cada punto y, durante la reunión, también hace de cronometrador.
Diferencias con el moderador / si conviene asumir ambos papeles
El facilitador no es un simple moderador que conduce el acto. Mientras que el moderador tiene como objetivo avanzar según el programa, el facilitador es responsable del resultado: «que todos aporten opiniones, que el debate se estructure y que se llegue a una conclusión». Aquí surge un problema cuando el organizador de la reunión (parte implicada en el debate) asume también el papel de facilitador. Si quien tiene su propia opinión controla la conducción, es fácil que oriente el debate de forma inconsciente o que no recoja las opiniones contrarias.